Dieciocho canciones no fueron suficientes. Y esa fue, quizá, la mejor noticia que nos dejó nuestro Filarmónico a La Plancha. Ver al Teatro Municipal Enrique Buenaventura cantar de principio a fin, aplaudir de pie y despedirnos con una misma petición —»¡Queremos una segunda versión!»— fue la confirmación de que la música sigue encontrando nuevas formas de reunirnos.
Desde el escenario tuvimos la mejor vista de la noche. Vimos a cientos de personas levantarse de sus sillas, emocionarse y volver a encontrarse con canciones que siguen haciendo parte de sus vidas. Cada ensayo, cada arreglo y cada nota musical cobraron sentido al ver la majestuosidad de la orquesta fusionarse con el fervor del público. Ese fue el verdadero regalo que nos dejó el espectáculo.
Espectacular, de lo mejor que hemos vivido aquí en Cali. Realmente la combinación de la Filarmónica con la música para planchar es un hit. — Paola Andrea Kafury
Nuestro concierto terminó, pero la emoción siguió acompañando a los asistentes a las afueras del recinto. Después de casi dos horas de presentación ininterrumpida, el ensamble clásico y las voces principales lograron una atmósfera que reafirmó el enorme potencial artístico de la región.

Me parece que es una apuesta musical espectacular. Los músicos y los arreglos que se hicieron dejan mucho que decir de la calidad musical que se está produciendo aquí en Cali y en el Valle del Cauca. — Pablo Navarrete
Gracias por acompañarnos, por llenar el teatro de voces, recuerdos y emoción, y por hacer de ustedes este memorable concierto. Sus testimonios hablan de una noche inolvidable que despertó pasiones y dejó a muchos con ganas de una segunda edición.
Hermoso, maravilloso. Fue como una combinación de sonido. Los violines, los cantantes, la puesta en escena. Hermoso, muy lindo. — Jessica Gutierrez
Nosotros también nos quedamos con ganas de más. Y ustedes saben muy bien lo que eso significa. Nos volveremos a encontrar.
