Cali está de duelo. Hay familias que han perdido a quienes aman, otras que perdieron sus casas y muchas que atraviesan estos días entre la incertidumbre, el miedo, la espera y una tristeza que apenas comienza a encontrar palabras.

Nuestra Orquesta no está al margen de ese dolor. Algunos de nuestros músicos también han sido afectados por el terremoto, han tenido que abandonar sus hogares y enfrentan, junto a sus familias, las consecuencias de estos días.

Por eso, el próximo 21 de agosto vamos a tocar desde un lugar distinto.

Vamos a tocar para acompañar a las víctimas y a sus familias. Para reconocer a quienes no han parado de buscar, rescatar, cuidar y ayudar. Para abrazar desde la música a una ciudad profundamente herida.

Sabemos que una melodía no reconstruye una casa ni llena una ausencia. Pero también sabemos lo que sucede cuando nos reunimos alrededor de la música: respiramos juntos, hacemos espacio para lo que sentimos y, por un momento, dejamos que la tristeza sea compartida.

Porque atravesar el duelo también necesita compañía. Y porque aun en estos días difíciles, la esperanza necesita un lugar donde quedarse.

La música nos sana y nos une.

Este concierto es nuestra manera de estar cerca.

Cali, esta vez tocamos para ti.